*Por equipo aqnitio
¿Quién prepara a los accionistas de una empresa familiar?
“Solo el 30% de las empresas familiares sobrevive a la segunda generación” (Fuente: PWC, Family Business Institute)
H ay un momento que suele pasar casi desapercibido en los negocios familiares. La incorporación de un nuevo accionista. Alguien hereda o recibe una parte de la propiedad y, desde ese día, pasa a ser accionista. Sin embargo, ¿quién le explica qué significa ese nuevo rol?
Se asume que lo sabrá o que aprenderá sobre la marcha; que haber heredado acciones alcanza para ejercer la propiedad. Pero en la práctica, no es tan simple.
Tener acciones no es lo mismo que ejercer el rol de accionista
En muchas organizaciones familiares se habla de quienes trabajan en la empresa; la gerencia, los directivos, etc. Pero del accionista, quien paradójicamente tiene en sus manos algunas de las decisiones más trascendentes para el futuro del negocio… ¡poco se sabe!
Los accionistas tienen en sus manos la responsabilidad de elegir (o cesar) al Directorio, de aprobar el plan de negocios, definir la política de dividendos y aprobar las inversiones estratégicas. Decisiones concretas y, por eso mismo, con fuerte impacto en el presente y futuro del negocio.
Se heredan las acciones. No necesariamente el criterio.
Existen distintas maneras de convertirse en accionista. Algunas personas llegan por sucesión familiar. Otras compran acciones o las reciben por cesión. El camino puede ser distinto, pero la pregunta sigue siendo la misma: ¿Quién prepara a esa persona para ejercer ese rol?
En muchas empresas familiares, nadie.Se espera que el accionista participe de decisiones estratégicas, pero nunca tuvo un espacio para comprender qué información necesita, qué preguntas debería hacer o cuál es el alcance real de su responsabilidad. No es extraño, entonces, encontrar accionistas que:
- confunden propiedad con gestión;
- participan poco de las decisiones;
- evitan conversaciones difíciles;
- sienten inseguridad sobre su propio rol.
No es falta de capacidad ni de compromiso, sino porque nunca fueron preparados para ejercer su rol.
Los accionistas también se forman
Los llamados accionistas potenciales son aquellas personas que, por derecho o por decisión de la familia, podrán acceder a la propiedad de la empresa en el futuro. Involucrarlos es una manera de preparar la integración y transición generacional de manera más consciente.
Cuando los accionistas comprenden su función, cambia mucho más que una reunión de socios. Mejora, sobre todo, las conversaciones, las expectativas empiezan a ordenarse, se reduce la confusión entre ser dueño y gestionar y las decisiones ganan calidad.
Además, la gobernanza deja de depender exclusivamente de las personas para apoyarse también en procesos y criterios compartidos. En definitiva, cambia la manera en que la familia ejerce la propiedad, y eso impacta en toda la organización.
Una pregunta que vale la pena hacerse
Si hoy sos accionista de una empresa familiar, o sabés que algún día lo serás vale la pena que te preguntes: ¿cuánto sabés de lo que se espera de vos?
Porque el rol puede heredarse, pero las responsabilidades, en cambio, se aprenden.
Desde aqnitio venimos observando desde hace años esta necesidad y pronto vamos a compartir una nueva propuesta pensada para acompañar ese camino.
Si estos enfoques resonaron con tu empresa familiar, podés ponerte en contacto con aqnitio para recibir más información sobre cómo acompañamos procesos de cambio.


