Cuando la familia y la empresa no hablan el mismo idioma
*Por equipo aqnitio
¿S abías que el mismo entorno íntimo donde se construye el negocio familiar suele ser también el escenario de tensiones, malentendidos y decisiones postergadas que pueden poner en riesgo la continuidad de la empresa?
Las empresas familiares representan una pieza clave de la economía: generan empleo, sostienen comunidades y acumulan décadas de experiencia y tradición. Pero en su contexto de surgimiento y desarrollo, donde lo emocional y lo empresarial convergen, la falta de diálogo estructurado puede erosionar la estabilidad.
A diferencia de las estructuras corporativas tradicionales, en las empresas familiares las relaciones personales y los vínculos familiares están profundamente entrelazados con las dinámicas de negocio, algo que puede potenciar ventajas, pero también generar desafíos particulares en momentos de cambio generacional, de conflictos internos o decisiones estratégicas críticas.
Lo que muchas veces se pasa por alto es que no basta con tener un negocio sólido en lo económico si la familia no construye puentes comunicacionales para sostenerlo. Temas como la sucesión de liderazgos, la profesionalización de la gestión o las expectativas diversas entre generaciones no siempre se discuten abiertamente, y eso termina afectando la toma de decisiones y el crecimiento futuro de la empresa.
Mejor diálogo, mejores decisiones
En nuestro podcast Genera Acciones, conversamos con distintos integrantes del equipo aqnitio y con clientes que nos aportan claridad y realidad sobre todas estas cuestiones.
En esta charla reciente con Manuel Font, Asociado aqnitio, destaca la importancia de poner en la mesa lo que muchas veces se evita: “La clave no está solo en entender que la empresa familiar es diferente, sino en aprender a institucionalizar conversaciones difíciles, estructurarlas y darles espacio antes de que se conviertan en conflictos”, explicó.
Para Manuel, muchas empresas familiares resuelven tensiones solo cuando ya se han convertido en crisis, y eso restará posibilidades de crecimiento sostenible si no se trabaja desde el diálogo y la planificación.
Esta mirada pone en el centro una idea simple, pero poderosa: el problema no es la familia ni la empresa en sí, sino cómo se gestionan las expectativas, las responsabilidades y los tiempos entre ambos ámbitos.
Si te interesa profundizar en cómo activar conversaciones estructuradas, cómo gestionar la integración generacional o cómo transitar los desafíos particulares de un negocio familiar con herramientas prácticas y experiencias reales, te invitamos a escuchar la charla completa en nuestro Canal de YouTube y en Spotify.
¡Contenido ideal para compartir con tu familia empresaria!
Cuando el dueño se va de vacaciones: ¿qué pasa con el negocio familiar?
*Por equipo aqnitio
EL descanso y la “toma de distancia” de la operativa cotidiana puede ser una buena oportunidad para medir la madurez organizacional.
Para muchas empresas familiares, las vacaciones de las personas clave son más que un descanso: funcionan como un espejo que revela la verdadera salud del negocio. ¿Qué ocurre cuando esas personas no están? ¿La empresa se sostiene o se detiene? La respuesta no solo tiene que ver con procesos, sino con cultura, delegabilidad y confianza.
El mito del reemplazo imposible: delegabilidad y presencia personal
Durante décadas, muchas empresas familiares han crecido basadas en la energía, la presencia y el criterio del dueño fundador. Este modelo, a veces denominado “dueño administrador”, se sostiene más sobre personas que sobre procesos, y funciona en círculos de confianza más que en estructuras delegables.
Cuando el dueño se va de vacaciones, emergen algunas dinámicas clásicas:
✅ Nadie puede decidir decisiones operativas clave.
✅ La empresa vuelve a la dependencia de una sola persona, no a un sistema.
Este patrón revela una señal cultural: la empresa confía en la presencia, no en la delegación clara de responsabilidades.
La delegabilidad, esa capacidad de una organización de operar autónomamente sin depender de una sola persona, es apenas incipiente cuando la autoridad queda centralizada en un individuo.
Vacaciones como test de madurez empresarial
Lejos de ser solo “días libres”, las vacaciones de un líder pueden convertirse en una prueba real de madurez organizacional, un espejo para medir qué tan preparada está la empresa para sostenerse en ausencia de quien la impulsa:
🔹 Si la empresa se detiene… hay una dependencia crítica, la operación no está estructurada para funcionar sin su intervención.
🔹 Si entra en caos o aparecen desprolijidades… hay roles poco claros, límites de responsabilidad difusos y falta de procesos.
🔹 Si sigue funcionando… hay indicadores de madurez: procesos, acuerdos, liderazgo compartido y autonomía en los equipos.
Este tipo de test no solo es operacional, sino también cultural: muestra el nivel de confianza distribuida en la organización, algo que va más allá de manuales y organigramas. Cuando el dueño se va: lo que suele aparecer es que su ausencia también activa dinámicas humanas y organizacionales que, de otra forma, quedan latentes: Decisiones postergadas “para cuando vuelva”; conflictos latentes que emergen; equipos que responden mejor de lo esperado. Toda una verdadera oportunidad para reflexionar sobre continuidad y cultura.
Que “el dueño” se tome vacaciones no es solo un derecho ni un descanso; es una oportunidad para observar si la empresa está verdaderamente preparada para sostenerse más allá de una persona.
Y esto no es menor si pensamos en datos duros del contexto argentino: alrededor del 80 % de las pymes tienen origen familiar, pero en muchos casos enfrentan dificultades para trascender en el tiempo y para articular procesos de delegación y continuidad.
Además, solo una porción reducida de estas empresas llega a sobrevivir más de dos décadas, lo que subraya la importancia de pensar la continuidad más allá del presente inmediato.
Esta reflexión abre paso a la profesionalización de la gestión, al fortalecimiento de la cultura organizacional y a modelos de liderazgo más compartido —elementos esenciales para la continuidad familiar.
La ausencia de 1 o varias personas no debería ser una amenaza ni un episodio de riesgo para un negocio familiar. Cuando la organización está realmente preparada, ese tiempo lejos de la oficina se convierte en una oportunidad para evaluar, fortalecer y evolucionar. La verdadera pregunta no es “¿qué pasa cuando el dueño se va?”, sino “¿qué muestra esa ausencia sobre la salud organizacional de la empresa familiar?”
Innovar o quedarse atrás: la transformación digital y generacional que están redefiniendo a las empresas familiares
*Por equipo aqnitio
LA velocidad de los cambios tecnológicos y culturales está poniendo a prueba el modelo tradicional de las empresas familiares. Las nuevas generaciones llegan con una lógica de propósito, digitalización y flexibilidad que desafía la forma en que se tomaron decisiones durante décadas. ¿Cómo integrar estas miradas sin perder la esencia del negocio? Expertos aseguran que el futuro pertenece a quienes logren convertir la tradición en plataforma para innovar.
La transformación ya no es una opción, sino una exigencia. Las empresas familiares deben reinventar sus modelos de negocio y adaptarse a nuevas tecnologías para superar brechas de competitividad, ya que los cambios en consumo, globalización y revolución digital exponen a muchas a quedarse atrás. Esta realidad genera un doble desafío para los negocios de familia: gestionar la innovación tecnológica externamente, y al mismo tiempo, armonizar la integración generacional internamente.
El motor económico de Argentina tiene apellido familiar: 7 de cada 10 empresas son negocios de familia, responsables de miles de fuentes de trabajo. Sin embargo, esa fuerza histórica se encuentra hoy frente a una disyuntiva urgente: adaptarse al nuevo entorno o quedar rezagada. Y a esa transformación externa se suma un movimiento interno igual de intenso: el recambio generacional.
Mientras las generaciones fundadoras crecieron impulsadas por el sacrificio, la estabilidad y el trabajo duro como principal valor, las y los millennials y centennials que hoy empiezan a liderar traen una nueva ecuación: lo digital como lenguaje nativo, la flexibilidad como necesidad y el propósito como guía.
→ Leé más sobre por qué mejorar la convivencia entre generaciones es clave para el futuro del negocio: 📌 “Cómo lograr una buena transición generacional en la empresa familiar”
Las nuevas generaciones no llegan para romperlo todo: llegan para ampliar la mirada y acelerar lo que la empresa puede llegar a ser. Pero esa convivencia no siempre es sencilla. La tensión se hace visible cuando surgen diferencias sobre inversión en tecnología, actualización de procesos, profesionalización o incluso sobre cómo se mide el éxito.
¿Cómo avanzar sin perder lo esencial?
Lejos de tratarse de una pulseada, la transformación más exitosa ocurre cuando empresa y familia trabajan una visión compartida. Los especialistas de aqnitio señalan cuatro claves para transitar este cambio sin desdibujar la identidad del negocio:
✅ Construir una visión común: ¿Dónde queremos estar como familia empresaria dentro de 10 años?
✅ Definir roles y responsabilidades: claridad para reducir tensiones y acelerar decisiones.
✅ Escalar innovaciones: probar antes que imponer; empezar con cambios pequeños y medibles.
✅ Involucrar a las nuevas generaciones: aprovechar su pensamiento digital y capacidad de cambio.
→ Leé más sobre claves para gestionar conversaciones difíciles y lograr acuerdos:
📌 “Cómo gestionar la familia empresaria”
Porque innovar no es solo adoptar tecnología, sino aprender a decidir distinto, a conversar distinto y a proyectar distinto.
La tradición puede ser una ventaja
Las empresas familiares tienen un diferencial único: identidad, historia, compromiso genuino con el negocio y con quienes lo hacen posible. Cuando esa base sólida se combina con un impulso transformador, el resultado puede ser extraordinario.La clave no es elegir entre legado o futuro, sino permitir que el legado sea la base de un futuro más fuerte.
Así te acompañamos
En aqnitio trabajamos codo a codo con empresas familiares en este proceso de integración generacional. Ayudamos a que las conversaciones difíciles se vuelvan productivas, a que los acuerdos se formalicen y a que la innovación tenga dirección y sentido.
Porque cuando la familia y el negocio avanzan juntos, el crecimiento se vuelve sostenible y las oportunidades se multiplican.
→ Si querés dar el primer paso:
📌 Diagnóstico en 7 pasos para empresas familiares
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¿Cómo gestionar la familia empresaria?
*Por equipo aqnitio
C uando hablamos de negocios familiares, solemos pensar en la empresa: su historia, su mercado, sus números. Pero hay un componente igual de decisivo y, muchas veces, menos visible: la familia empresaria. Gestionarla es tan importante como gestionar el negocio, porque de su madurez y cohesión depende la continuidad en el tiempo.
La familia como sistema empresarial
La familia empresaria no son solo los dueños actuales: ella también incluye a todos los miembros que, por derecho sucesorio, podrían convertirse en accionistas. En este grupo conviven distintas generaciones, trayectorias y expectativas. Cada integrante carga con la responsabilidad del legado recibido y, a la vez, con la tarea de proyectar hacia el futuro.
Gestionar este sistema implica algo fundamental: el propósito decrear una cultura sólida que le permita a la familia atravesar los inevitables cambios generacionales. Porque, como todo organismo vivo, la familia empresaria evoluciona. Y esa evolución se juega en tres dimensiones: la madurez del negocio, la estructura de poder y el grado de involucramiento de la familia en la gestión.
De la independencia a la asociatividad
En los orígenes, la figura del dueño-administrador suele ser clave. El fundador que tomó riesgos, que conoció a sus clientes de primera mano y que tomó todas las decisiones rápidas para sostener el negocio. Esa energía centralizada fue motor de crecimiento, pero con el paso del tiempo se convierte en un límite: a mayor escala y complejidad, mayor necesidad de diferenciar roles.
El desafío es claro: pasar de una cultura individual a una cultura asociativa. De un modelo basado en la autonomía a otro que fomente la interdependencia, el diálogo y la complementariedad. Esta transformación no ocurre de un día para otro: exige preparación, formación y experiencias compartidas que fortalezcan los vínculos.
Emprender y aprender juntos
Uno de los mayores retos es mantener vivo el espíritu emprendedor en las nuevas generaciones. Paradójicamente, el esfuerzo de los fundadores por dar seguridad y bienestar suele apagar esa chispa inicial. Por eso, la gestión de la familia empresaria debe incluir espacios de formación (sobre riesgo, resiliencia, gestión), de entrenamiento (para diseñar y probar proyectos) y de integración (actividades que refuercen la confianza y la motivación).
Las 4C de la gestión
Gestionar la familia empresaria no es un lujo: es una condición para la sostenibilidad. Quien asuma esa tarea —un miembro de la familia con las competencias necesarias, o incluso un externo cuando sea mejor— debe trabajar con foco en cuatro ejes: Cultura, Crecimiento, Capacitación y Conducción.
Cuidar estos aspectos es lo que permite que el legado no se fragmente, que las relaciones se fortalezcan y que el negocio encuentre continuidad más allá de quienes lo iniciaron. En definitiva, gestionar la familia empresaria es gestionar el futuro del negocio.
Más allá del sueldo: el poder del reconocimiento en la empresa familiar
*Por Rodrigo Salinas, Asesor aqnitio.
¿EN tu empresa familiar se brinda por los logros de las personas solo en las fiestas de fin de año? ¿Qué pasaría si, en lugar de esperar a diciembre, reconociéramos públicamente a quienes, con su trabajo diario, hacen posible los resultados del negocio?
Aunque muchas veces no lo digamos, todas las personas necesitamos sentir que lo que hacemos tiene valor. Es parte de lo que Maslow llamaba “necesidades de estima”: ser reconocidos, respetados, apreciados. No es vanidad. Es motivación. Es salud organizacional.
En muchos negocios familiares, este aspecto pasa desapercibido. La confianza, la historia compartida y la cercanía, lejos de ser siempre una ventaja, a veces generan una trampa sutil: creemos que todo está claro… pero lo que no se dice, no se reconoce. Y lo que no se valora, empieza a perder fuerza.
Cuando la informalidad desdibuja el mérito
En entornos familiares, donde los vínculos personales se entrelazan con los roles laborales, suele haber personas que sostienen mucho: lideran equipos, coordinan tareas clave, representan valores de la compañía. Pero, como están “desde siempre” o “porque son parte de la familia”, nadie lo dice en voz alta.
Entonces, esas personas que dan más de sí, que se involucran, que aportan una mirada constructiva, se sienten invisibles. No porque realmente lo sean, sino porque nadie se tomó el tiempo de reconocerlos formalmente.
Una cultura que reconoce es una cultura que potencia
Desde aqnitio creemos que potenciar empresas familiares también implica potenciar a las personas que las integran. Una empresa aprende cuando sus equipos aprenden. Y una empresa crece cuando sus equipos se sienten parte de algo valioso.
Por eso, cuando acompañamos procesos de liderazgo, no solo trabajamos competencias: también trabajamos visibilidad. Hemos generado videos institucionales luego de talleres y jornadas con líderes, para contarle al resto de la organización qué se está haciendo y destacar públicamente el rol de quienes lo llevan adelante.
En una de estas experiencias, la repercusión fue tan positiva que incluso, en tono de broma, varios compañeros les pidieron autógrafos a los líderes filmados. Pero en el fondo, el gesto decía algo muy serio: “lo que hacés es importante, y ahora todos lo vemos”.
Esa visibilidad genera alineamiento entre lo que la dirección propone y lo que, efectivamente, se implementa en el día a día. Pero, sobre todo, genera orgullo, pertenencia y motivación.
¿Cómo se reconoce el valor en tu empresa?
Reconocer no siempre implica premios o bonificaciones. A veces, basta con dar lugar. Con usar los canales formales —una nota, un video, una reunión, una comunicación interna— para decir: “esto que hiciste vale”. Nombrar, visibilizar, institucionalizar.
Porque si lo que hacemos bien pasa desapercibido, si el esfuerzo no se valora públicamente, se corre el riesgo de que ese entusiasmo se apague.
Y entonces, te preguntamos:
- ¿Cómo se reconoce el trabajo en tu empresa familiar?
- ¿Hay espacios formales donde se destaquen los logros, más allá del resultado económico?
- ¿Tus colaboradores saben que su aporte es valioso?
- ¿Quiénes están haciendo un gran trabajo y todavía no fueron reconocidos?
Si te interesa pensar cómo construir una cultura de reconocimiento que fortalezca los vínculos y potencie a tu equipo, desde aqnitio estamos para acompañarte. Porque cuando una persona se siente vista, toda la organización crece.
Llegó el podcast de aqnitio: Genera Acciones ya está en Spotify
*Por equipo aqnitio
P ara pasar del “No me escuchan” al “Aprendí a decirlo de otra manera”: las dos caras de los conflictos silenciosos en los negocios familiares.
En aqnitio, creemos que el conocimiento se potencia cuando se comparte. Por eso, después de muchos años de estar cerca de familias empresarias, escucharlas, acompañarlas y aprender con ellas, sentimos que era momento de abrir una nueva ventana de escucha y reflexión. Así nació Genera Acciones, el primer podcast de aqnitio.
Un nuevo espacio para hablar de lo que importa
Las empresas familiares enfrentan desafíos únicos. Cada decisión está atravesada por los vínculos, la historia compartida, las emociones y los sueños de quienes la integran. Pero muchas veces esos temas no se hablan. O se hablan a medias.
Genera Acciones nace como un espacio donde poner en palabras todo aquello que en el día a día queda sin decirse. Donde explorar con profundidad temas como el diálogo intergeneracional, el legado, los conflictos, las decisiones compartidas, la continuidad y la transformación.
Voces que suman valor
En cada episodio, Natalia Bernardoni, directora del Centro de Resolución de Conflictos de aqnitio, conversa con profesionales del equipo y especialistas invitados para abordar desde distintas miradas los desafíos de las familias empresarias.
No hablamos desde la teoría, sino desde la experiencia. Desde los cientos de acompañamientos reales que nos tocaron vivir y los aprendizajes que cada uno de ellos dejó.
Queremos que sientas que este podcast es tuyo
Si sos parte de un negocio familiar, si creciste entre conversaciones de empresa, si te tocó hacerte cargo sin manual de instrucciones, este podcast es para vos. No solo para que escuches, sino para que te reconozcas en las historias. Para que encuentres herramientas, ideas, puntos de partida.
¿Querés saber por dónde empezar?
🎧 Escuchá el primer episodio de Genera Acciones en Spotify.
Y contanos: ¿qué temas te gustaría que abordemos en los próximos episodios? Mandanos un mensaje a través de nuestra página de Contacto.
La resiliencia cambia la historia, el compromiso y la pertenencia
*Por equipo aqnitio
I maginate esta historia: sos el principal responsable de la familia Pérez, llevás 25 años liderando “Pérez e Hijos”, una empresa dedicada a la fabricación de muebles personalizados. “Don Carlos”-así te llaman todos en la empresa-, es la figura central del negocio, creado desde cero y liderado con pasión. Sin embargo, hoy tus hijos, Ana y Martín, comienzan a cuestionar tu enfoque.
El conflicto se intensifica cuando Ana, graduada en marketing digital, sugiere abrir un canal de ventas online. Algo a lo que te negaste rotundamente porque sentís que perderían la esencia tradicional de tu empresa.
Por otro lado, Martín, encargado del área de producción, propuso incorporar maquinaria más moderna para optimizar tiempos. Pero para vos, eso significa “demasiado riesgo”, no estás seguro de las posibilidades de retorno de semejante inversión.
Las tensiones comenzaron a escalar. Por primera vez no sabés bien qué medidas tomar. Las reuniones familiares se convirtieron en discusiones, y los hermanos sienten cada vez menos apego por el negocio que los convoca.
¿Te sentís identificado/a con alguno de los personajes de esta historia? No importa cuál sea el conflicto o su punto de partida; el desgaste que este genera corroe silenciosamente las relaciones y los procesos internos del negocio, y es fundamental detectarlo a tiempo para tomar decisiones acordes.
La resiliencia cambia la historia compromiso y pertenencia
La experiencia nos enseña que, en los negocios familiares, abrir un espacio de diálogo real y genuino puede ser la táctica menos pensada o, en ocasiones, subestimada. Sin embargo, su puesta en práctica es crucial para la continuidad del negocio y de los vínculos sanos en la familia empresaria.
- Reconocer las emociones detrás del conflicto
Don Carlos compartió su miedo más profundo: que al delegar o cambiar las formas de trabajo, el negocio perdiera su esencia. Ana y Martín expresaron su frustración por no sentirse valorados ni escuchados. - Establecer roles claros
Juntos, decidieron repartir las responsabilidades de manera formal. Carlos mantendría la supervisión de los aspectos financieros, mientras que Ana lideraría la estrategia comercial y Martín la modernización de la producción. - Acordar un plan de transición generacional
En lugar de forzar cambios inmediatos, diseñaron un plan para implementar las nuevas estrategias de manera progresiva, asegurando que cada uno se sienta parte del proceso. - Fortalecer la comunicación
Implementaron reuniones familiares semanales con agendas claras, donde cada miembro puede expresar sus ideas y recibir retroalimentación constructiva.
¿Qué aprendemos de esta historia?
La resiliencia en los negocios familiares no solo se trata de enfrentar factores externos, como crisis económicas o cambios de mercado, sino también de superar los desafíos internos que surgen de las dinámicas familiares.
Reconocer las diferencias, abrir espacios de diálogo y construir juntos soluciones permite transformar los conflictos en oportunidades para evolucionar.
En aqnitio, acompañamos a las familias empresarias en este camino, ayudándolas a fortalecer sus vínculos y a crear estrategias que potencien su negocio.
¿Estás listo para dar el siguiente paso hacia la evolución de tu negocio familiar?
Contactanos, ¡nos encantaría acompañarte en este proceso!
Mirar hacia adelante: la clave para un 2025 con propósito y crecimiento
*Por equipo aqnitio
¿S eguimos compartiendo los mismos objetivos? Esta es una pregunta crucial que todo negocio familiar debería hacerse al iniciar un nuevo año. En un mundo en constante cambio, es fundamental revisar y confirmar si la visión y los objetivos a mediano y largo plazo siguen alineados con los valores y aspiraciones de la familia y el negocio.
En el corazón de todo negocio familiar se encuentra la comunicación. Sin embargo, no todos los diálogos son iguales. Un diálogo genuino implica abrir espacios donde todos los integrantes puedan expresar sus ideas, inquietudes y perspectivas sin miedo a ser juzgados. Como dijo el filósofo Epicteto: “Tenemos dos oídos y una sola boca para escuchar el doble de lo que hablamos”.
¿Cómo asegurar que los diálogos sean sinceros y productivos? Revisemos algunas claves:
Algunas de las recomendaciones que recorrimos en 2024 fueron:
- Crear espacios seguros: ¿Hay momentos y lugares dedicados exclusivamente a conversar sobre los temas importantes?
- Practicar la escucha activa: donde no solo oímos, sino que entendemos y procesamos lo que el otro dice.
- Fomentar y entrenar la propia empatía: Intentando comprender el contexto y las emociones detrás de las palabras de los demás.
Según un estudio del Family Business Institute, el 60% de los problemas en los negocios familiares surgen por falta de comunicación clara y honesta. Esta estadística subraya la importancia de trabajar en la calidad de nuestras conversaciones. Por eso es tan importante crear y verificar nuevos espacios de diálogo.
Muchas veces creemos que ya tenemos suficiente comunicación porque nos vemos todos los días, o porque se realizan reuniones periódicas con todo el equipo, pero esto no siempre es cierto. Es esencial preguntarnos: ¿Los temas realmente importantes están sobre la mesa? ¿Estamos evitando conversaciones necesarias por miedo al conflicto?
Algunas herramientas prácticas para mejorar la dinámica del diálogo incluyen:
- Dinámicas de retroalimentación: Ejercicios donde cada miembro comparte sus impresiones sobre el rumbo del negocio y la participación familiar.
- Facilitadores externos: En ocasiones, un profesional puede ayudar a guiar conversaciones complejas.
Poner los temas sobre la mesa: la planificación consciente del año requiere abordar temas clave. Algunos puntos a considerar incluyen:
- La visión de largo plazo: ¿Estamos construyendo el futuro que queremos?
- Objetivos compartidos: ¿Los miembros de la familia tienen las mismas prioridades para el negocio?
- Tendencias y cambios externos: ¿Cómo nos está afectando el entorno económico, tecnológico o social?
- Roles y responsabilidades: ¿Está claro el papel que juega cada integrante en el logro de estos objetivos?
Al poner los temas sobre la mesa, no solo reaccionamos al presente, sino que también construimos el futuro con intención y dirección.
“La mejor manera de predecir el futuro es creándolo”
(Peter Drucker)
Renovar o reconfirmar la visión empresarial no solo es una tarea estratégica, sino también un ejercicio que fortalece los lazos familiares. Implica un compromiso colectivo por evolucionar, adaptarse y, sobre todo, crecer juntos. En aqnitio, creemos que este es el momento ideal para reflexionar, planificar y abrazar con confianza los desafíos del nuevo año. ¡Contá con nosotros para acompañarte en este viaje hacia un 2025 lleno de oportunidades y logros!
2025: un año para construir puentes entre generaciones
*Por equipo aqnitio, Javier Dulom y Diego Slobodianinck
¿C uando pensamos en el corazón de un negocio familiar, vamos directamente a hacer foco en las personas, su historia, su situación presente y sus deseos de cara al futuro. Cada integrante es único y aporta una visión distinta que puede ser potencialmente transformadora. Por eso durante todo el año estuvimos trabajando desde aqnitio para respondernos estas preguntas: ¿están las organizaciones realmente preparadas para escuchar y dialogar genuinamente? Y si no, ¿qué pueden hacer para lograr esos espacios de encuentro?
El diálogo intergeneracional es la clave para construir un futuro sólido y sostenible; y en aqnitio solemos acompañar a las organizaciones familiares para que puedan aliviar fricciones y convertir obstáculos en oportunidades. En este camino vemos cómo, al abrir espacios para el diálogo, las generaciones más jóvenes se conectan con la experiencia y los valores de quienes llevan décadas construyendo la empresa. Y, al mismo tiempo, cómo las generaciones mayores encuentran en los más jóvenes la energía y las ideas necesarias para adaptarse a los nuevos tiempos.
Este encuentro entre perspectivas es lo que realmente define el futuro. La integración generacional no ocurre de forma espontánea; requiere de voluntad, tiempo y herramientas adecuadas. Por eso trabajamos para que estas conversaciones sucedan, para que las metas individuales converjan en objetivos compartidos, y para que cada miembro de la familia encuentre su lugar en una estructura que fomente el respeto, la colaboración y el crecimiento conjunto.
2025 se presenta como un año lleno de oportunidades si lo pensamos de esta manera: no solo se trata de garantizar la continuidad del negocio; se trata de crear un espacio donde todas las voces sean escuchadas y valoradas.
Conversando con nuestro Director, Javier Dulom, para conocer su punto de vista acerca de las expectativas, encontramos estas ideas que resumen la perspectiva para el año entrante: “En un cambio radical como el que plantea el contexto argentino y el mundial, el uso de nuevas tecnologías dará ventajas competitivas a quienes sepan aprovecharlas. Por eso, las nuevas generaciones tienen, en este sentido, un rol protagónico”. Asimismo, remarca Javier que “en aqnitio iniciamos hace 8 años un proyecto de investigación orientado a comprender la problemática del vínculo intergeneracional, e identificamos a la falta de diálogo como una de las principales barreras que impiden un proceso de integración armónico. En base a esto, diseñamos programas de formación y abordajes orientados a superar las barreras y liberar el potencial del encuentro generacional”.
Además, Javier hace hincapié en que “la combinación de oportunidades del contexto con la potencia de la integración generacional abren un escenario único para los negocios familiares”, y es el mensaje con el que queremos cerrar este año.
El diálogo intergeneracional no es solo una herramienta para evitar conflictos; es un puente hacia el futuro. Es la base para una gobernanza que trasciende lo operativo y se enfoca en lo humano, para que la empresa no solo sobreviva, sino que prospere.
Gracias por acompañarnos, por confiar y por hacernos llegar sus consultas y comentarios durante todo este enriquecedor 2024. ¡Vamos por más!
Generaciones unidas: la nueva era de las empresas familiares
*Por equipo aqnitio
¿C elebrar… ¡siempre celebrar! Porque aun cuando las cosas cambian y son desafiantes… ¡allí es donde también se hace tangible y evidente la evolución! En el mes de la Empresa Familiar, te invitamos a hacer una pausa para reflexionar sobre el recorrido de los negocios familiares: ¿de dónde venimos y hacia dónde vamos?
Javier Dulom, socio de aqnitio, comparte su visión sobre los cambios y permanencias que han definido a estas organizaciones a lo largo del tiempo. “Si bien la esencia familiar sigue siendo el corazón de estos negocios, la forma en que se gestionan ha evolucionado profundamente. Hoy, vemos una mayor apertura, donde el cambio generacional puede ser un proceso compartido, una convivencia. Esto es una gran oportunidad, porque no solo multiplica las ideas, sino que reduce riesgos, fortaleciendo el legado familiar”.
Este mes de octubre, en el Día de la Empresa Familiar, tenemos un momento perfecto para celebrar el trabajo y esfuerzo que son necesarios para mantener un legado. Parte clave de este proceso es la convivencia generacional dentro de la empresa. Según Javier, las decisiones que moldean el futuro ya no se limitan a cambios naturales, sino que responden a una integración consciente entre generaciones.
“Ya no hablamos de un simple relevo generacional, como antes. Ahora entendemos la importancia de la complementariedad: cómo distintas generaciones pueden trabajar juntas para hacer crecer el negocio de una manera más colaborativa”, detalla.
Además, otro aspecto a tener en cuenta es el cambio de mentalidad de las nuevas generaciones. Hoy, los jóvenes están más interesados en hacer lo que les apasiona, algo que, si lo podemos analizar bien, presenta nuevas oportunidades para emprender y diversificar negocios, aunque también, claro, traiga aparejado el desafío de mantener los negocios familiares existentes. “El reto es equilibrar esa búsqueda de satisfacción personal con la continuidad de la empresa familiar”, agrega Dulom.
La clave para gestionar estos desafíos está, al mismo tiempo, en el acercamiento y en la capacidad de propiciar espacios para el diálogo. En aqnitio, celebramos especialmente esta posibilidad, porque lo que comenzó hace años como un acompañamiento en los procesos de cambio generacional, hoy vemos que ha evolucionado hacia algo mucho más amplio. “Ahora estamos mucho más enfocados en propiciar espacios de conversación y en asistir en la convivencia generacional. Antes, el desafío principal era lograr el cambio generacional; hoy, hemos comprendido que lo esencial es la complementariedad entre generaciones”, explica Dulom.
Compromiso y pertenencia
Las empresas familiares tienen un compromiso emocional entre sus miembros y eso las hace únicas. Esta conexión puede ser una gran fortaleza, pero también presenta desafíos, especialmente en la gestión de la convivencia entre las generaciones. “Reconocer esta realidad es fundamental. Primero hay que reconocerse como familia empresaria para luego abordar los retos. No se trata solo de crecer como negocio, sino de preparar a la familia para ese crecimiento”, reflexiona Javier.
Este mes, también es un momento para mirar hacia el futuro. Desde aqnitio visualizamos a los negocios familiares argentinos cada vez más diversificados, con estructuras organizativas que permiten a diferentes miembros de la familia liderar distintas unidades de negocio. Esa flexibilidad será crucial para mantener viva la esencia familiar, pero también para adaptarse a un entorno cada vez más dinámico.
Hoy, más que nunca, celebramos a las empresas familiares como esos espacios donde el legado y la innovación se encuentran. Y desde aqnitio nos sentimos orgullosos de acompañarlas en su transformación, ayudándolas a superar desafíos y aprovechar nuevas oportunidades. Porque el futuro de estas empresas es tan prometedor como las generaciones que las construyen.


